La sesión vespertina de la tercera jornada dejó resultados dispares para el atletismo español en Toruń. Pocas finales en juego, pero con momentos de todo tipo.
En los 3.000 metros, Marta García vivió una carrera accidentada, llena de golpes y contactos. La palentina cruzó la meta en octava posición, pero fue descalificada por una acción de carrera. Pol Oriach, por su parte, finalizó décimo en una prueba muy compacta hasta los últimos 200 metros. El aragonés se mostró satisfecho con su actuación.
En los 400 metros, Blanca Hervás completó una doble jornada extraordinaria: por la mañana había conquistado la plata en el relevo mixto y por la tarde compitió en la final individual, donde acabó sexta. La madrileña se marchó contenta con su campeonato.
En los 60 metros lisos, Jaël Bestué no pudo superar la semifinal y quedó eliminada al finalizar en octava posición.
La gran alegría de la tarde llegó en los 60 metros vallas. Aunque Asier Martínez no logró el pase a la final, Quique Llopis sí lo hizo y lo aprovechó al máximo: el valenciano cruzó la meta en segunda posición, proclamándose subcampeón del mundo y estableciendo un nuevo récord de España.